Tabla de surf con cemento y vidrios. Derecha, Pintura negra dedicada a la prisión de “Abu Ghraib, ca. 2003”.
Tabla de surf con cemento y vidrios. Derecha, Pintura negra dedicada a la prisión de “Abu Ghraib, ca. 2003”.
Edición 2465: Jueves, 1 de Diciembre de 2016

Deconstruyendo el Muro

“Su obra resulta más que oportuna en tiempos de populismos que amenazan con exterminar la libertad”.

Tabla de surf con cemento y vidrios. Derecha, Pintura negra dedicada a la prisión de “Abu Ghraib, ca. 2003”.
Tabla de surf con cemento y vidrios. Derecha, Pintura negra dedicada a la prisión de “Abu Ghraib, ca. 2003”.

"Build the Wall! Build the Wall!”, frase con la que hace alusión a Donald el matón, Miguel Aguirre titula su exposición en Lucía de la Puente. Su obra resulta más que oportuna en tiempos de populismos de todo tipo que amenazan extenderse como una plaga para exterminar la libertad de los tiempos en que vivimos. La coincidencia en el mismo continente, en el mismo momento, de Hitler y Stalin, Franco y Mussolini, parece no haber dejado lección alguna. Y Santayana, nunca bien aprendido, siempre tuvo razón cuando apostrofó aquello de “país que no conoce su historia está condenado a repetirla”.

Los resultados negativos del plebiscito por la paz en Colombia es un ejemplo cercano de los populismos que nos amenazan. El BREXIT de los ingleses es uno de los fracasos más lamentables de la integración europea, y el triunfo de Trump podría considerarse un USEXIT con respecto al resto del mundo, particularmente América Latina. ¿Y alguien ha pensado que nuestra amenaza populista para el 2021 pudiera ser Antauro Humala? Parafraseando a Pink Floyd diremos que es “just another brick in the Wall”.  

Performance. Autor sostiene El miedo a la libertad de Fromm. Derecha, Biombo plateado en forma de reja.  División urbana.
Performance. Autor sostiene El miedo a la libertad de Fromm. Derecha, Biombo plateado en forma de reja.  División urbana.

Miguel Aguirre ha abordado reiteradamente la guerra a través del arte, asumiendo una mirada crítica al pasado y al presente, a las injusticias contra los diferentes, contra los otros, contra nosotros. Por eso resulta preciso su rechazo al muro entre la frontera de México y Estados Unidos en un rompecabezas que solo podemos ver sobre una mesa que obliga a elevarnos para poder ver la barrera. A los extremos hay dos referencias puntuales a la tajante separación existente entre nosotros. A un extremo se encuentra un biombo plateado en forma de reja similar a las que usan nuestras urbanizaciones más privilegiadas, mientras que al otro extremo hay una tabla de surf, cubierta de cemento, con vidrios incrustados, como se utilizaba para la seguridad en las casas de zonas menos favorecidas. Las tres obras hablan de lo mismo: El miedo a lo extraño, el rechazo a lo desconocido y la protección contra los diferentes.

En la pared hay una obra clave que pudiera resultar críptica para los no iniciados. Se trata de un collage que debido al uso del vidrio pavonado y a la distancia del papel periódico respecto al mismo, resulta imposible leer la nota que imaginamos sobre migrantes, pero al final del artículo, media página está dedicada a un aviso de lujo masculino, incidiendo de esta manera en el predominio del mercantilismo y la frivolidad de los medios.

Al otro extremo se encuentra un autorretrato del artista, la única obra en gran formato, en la que él aparece de espaldas teniendo en una de sus manos el libro de Erich Fromm El miedo a la libertad, que en realidad es el hilo conductor de toda esta exposición. Es el cuadro de mayor impacto por las franjas azules que lo cruzan y la vertical negra que constituye el cuerpo del autor. Es una obra donde la luminosidad se encuentra con la melancolía, y la “performance”, título del cuadro, luce más como un salto al vacío.
El miedo al otro. Prensa ilustrativa.
El miedo al otro. Prensa ilustrativa.

La serie de pinturas negras –referencia a Goya– que se inicia con Nueva York 2001, con las torres gemelas todavía intactas, y culminan con Bagdad 2016, constituyen una ruptura con las convenciones del mercado local. Son obras donde el negro es la base principal, el blanco queda casi relegado y la mezcla de color demuestra la sabiduría pictórica alcanzada por Miguel Aguirre en cuadros de dimensiones mínimas cuyo contenido excede largamente sus dimensiones. Aquí hay más de una obra maestra y el dedicado a la prisión de “Abu Ghraib, ca. 2003” es una de ellas.

La muestra se inicia –o cierra– con un cintillo de luces led, ‘a lo Jenny Holzer’, donde se reitera traducido al castellano el significado del acrónimo ‘USA PATRIOT Act’. Ocurre según Aguirre “que los populismos son expertos en el uso de la repetición ad nauseam de sencillos eslóganes y en esta obra, como si de un mantra se tratase, el contenido de la frase, directo pero poco preciso, se hace credo”. Y el desvelamiento de toda esta farsa contemporánea es lo que vuelve tan trascendente la exposición de Miguel Aguirre. (Luis. E. Lama)