Desde sus inicios, la luz ha sido la protagonista de la obra del artista arequipeño Ricardo Córdova. Arriba: Interior amarillo, óleo sobre lienzo, 70 x 140 cm. (2016)
Desde sus inicios, la luz ha sido la protagonista de la obra del artista arequipeño Ricardo Córdova. Arriba: Interior amarillo, óleo sobre lienzo, 70 x 140 cm. (2016)

Edición 2458: Viernes, 14 de Octubre de 2016

Endogamia

Desde sus inicios, la luz ha sido la protagonista de la obra del artista arequipeño Ricardo Córdova. Arriba: Interior amarillo, óleo sobre lienzo, 70 x 140 cm. (2016)
Desde sus inicios, la luz ha sido la protagonista de la obra del artista arequipeño Ricardo Córdova. Arriba: Interior amarillo, óleo sobre lienzo, 70 x 140 cm. (2016)

La muestra de Ricardo Córdova en La Galería presenta a un sobresaliente pintor de oficio extraordinario. Desde sus inicios, la luz ha sido la protagonista de la obra del artista, que a lo largo de 35 años ha alternado interiores con exteriores e indagaciones en torno a la espiritualidad y a la disolución de las formas.

Ineludiblemente arequipeño –un pintor de otra región del país no podría pintar de esta forma ni abordaría estos temas– esta obra es producto de la endogamia de un país al cual la regionalización no ha logrado integrar. Todo lo contrario. Ha acentuado las diferencias culturales haciendo que cada zona desconozca lo que hacen las demás, desconectándonos de nuestra realidad para concentrarnos en la problemática local.

35 años de una poética personal.
35 años de una poética personal.
Los gobiernos regionales no han tenido la menor preocupación en el área cultural, a pesar de estar obligados a ello. Y, como ocurre con el inefable alcalde de Lima, el cemento tiene prioridad sobre las personas y el mínimo amago de inteligencia se limita a despropósitos como los hechos en Lima.

Pero desde otra perspectiva, la endogamia no es necesariamente negativa cuando se tienen las herramientas del conocimiento o el acceso a esas manifestaciones que ayudan a todo intelectual a enriquecer su propuesta sin adocenarse a la moda. Ella impide la uniformidad de la producción cultural como tiende a ocurrir ahora o como en los años 60 nuestra vanguardia se indiferenciaba de la argentina, colombiana, et al. Marta Traba se encargó de dar testimonio de ello en “Dos décadas vulnerables en las Artes Plásticas Latinoamericanas 1950-1970”.

Esta situación es la que ha hecho de la pintura de Ricardo Córdova una obra donde la luz adquiere una poética personal, tan alejada de nuestros artistas-google que resulta imposible la seducción ante la espiritualidad de la luz. La mayoría de sus cuadros figurativos tienen esa extraña capacidad de emocionar y provocar la reflexión. No son de ese tipo de obras a las que se dedican tres segundos en una simple ojeada para abarcarlas, particularmente en el caso de sus melancólicos interiores.
A lo largo de estos años el artista ha incursionado en indagaciones que lo han alejado de la propuesta descrita para penetrar en diversos meandros. Hay homenajes a Herskovitz, una visión urbana de Arequipa y vueltas de tuerca en el permanente giro en la vida de un artista.

Obra de Luis Arias Vera, miembro del grupo Arte Nuevo. Arte pop de los 60.
Obra de Luis Arias Vera, miembro del grupo Arte Nuevo. Arte pop de los 60.


Desde hace seis años Córdova ingresa en la abstracción, con una primera muestra donde su relación con Julia Navarrete se volvía evidente, luego la indagación llegó a un extremo donde la forma terminaba diluida y reemplazada por la reproducción del movimiento. Finalmente comenzó una reiteración que concluye en esta exposición en la cual todo se sugiere y a la vez está la inevitable presencia de la arquitectura, el sol que ingresa a los interiores y el arte que él reproduce con libertad, recordando a artistas como Alberto Dávila y otros miembros de nuestra generación de abstractos, en su mayoría olvidados.

Se trata de una muestra destacada y sin embargo ella hace añorar al Córdova de antaño, lejano de la experimentación en el campo de la no figuración y de vuelta a esa mirada tan propia hacia un mundo interior que va cambiando a medida que la madurez llega, de manera inexorable, para hacernos modificar nuestra percepción de la vida. No se necesita más para hacer arte. (Luis E. Lama)
 

Luis Arias Vera

Partió Luis Arias Vera un hombre que fue miembro destacado del grupo Arte Nuevo y cuyos sobres hechos en planos de color constituyen una de las obras más sobresalientes de nuestro arte Pop de los años 60. Arias Vera estudió en Argentina donde frecuentó a Romero Brest y a los artistas que lo rodeaban en el Instituto Di Tella, eje de la vanguardia de esos tiempos. Fue también un activo promotor cultural en los años 70 habiendo trabajado para el Instituto Nacional de Recreación y Educación física. Recorrió los Andes programando talleres de arte o muestras de cine en tiempos de la dictadura militar. Durante el primer gobierno de García asumió trabajos de promoción cultural. Su trayectoria amerita una retrospectiva.